
Este fenómeno conocido como Marcha Blanca surge en Bélgica en el año 1996. Fue en este año cuando la sociedad belga, aterrada por los crímenes cometidos por un pederasta y los fallos de la policía y la justicia, sale a la calle de forma silenciosa a pedir responsabilidades y cambios.
El pederasta en cuestión era Marc Dutroux, un electricista retirado que fue condenado en 1989 a 13 años de cárcel por, entre otros delitos, abuso y violación de menores, de los que cumplió únicamente tres. En 1992 quedó en libertad condicional y desde esa fecha hasta 1996, momento en el que fue detenido nuevamente, secuestró, torturó y violó sistemáticamente a seis niñas con edades comprendidas entre los 8 y los 19 años, cuatro de las cuales fueron asesinadas.
La indignación de los belgas al descubrir este caso hizo que 300.000 personas se unieran el 20 de octubre de 1996 en la capital, Bruselas, para pedir cambios en la justicia y evitar así que estas atrocidades volvieran a ocurrir. Esta manifestación se denominó popularmente como “White March” (Marcha Blanca), una marcha en la que el pueblo belga exigió, en un clamoroso silencio, a su gobierno mayor protección para sus niños y niñas.
A partir de entonces, este movimiento se reproduce gracias a todas aquellas personas que quieren decir NO a la pedofilia, que quieren proteger a los niños y las niñas, defender sus derechos y, en definitiva, proteger nuestro futuro como sociedad. Desde entonces ya se han re∑pedito en diversas ciudades de Europa y del resto del mundo, como sucederá el próximo sábado 21 de Junio en Madrid. La responsabilidad y el compromiso de sumar nuestra voz a este movimiento, es una posibilidad que está ahora la nuestro alcance.
VISTE DE BLANCO,